Comer, rezar y amar

Comer, rezar y amar, ¿Cuál será la mejor de las tres opciones? Casualmente, los seres humanos en algún momento privilegiamos alguna por encima de las otras dos. Una posible respuesta es la que nos intenta dar la nueva película basada en el bestseller internacional “Comer, rezar y amar” de Elizabeth Gilbert.

La historia es simple y poderosa al mismo tiempo, no porque sea una joya de la literatura o porque proponga algo novedoso. Más bien es una historia que está en el lugar correcto en el momento correcto. Trata de una mujer que no encuentra su lugar en la vida. Casualmente la película la ubica en Nueva York, no porque en esa ciudad haya gente desubicada o enajenada, fue sólo por decisión espontánea.

Cuando llega a una situación límite en su vida, decide emprender un viaje alrededor del mundo. Los sabores los encuentra en Italia, mientras que la espiritualidad la lleva hasta la India y termina en Bali, Indonesia donde en teoría podría encontrar el amor. Julia Roberts interpreta como siempre de una manera excelente a esta mujer en busca de un sentido en su vida.

La historia está en el lugar y el momento indicados porque hoy más que nunca los seres humanos caminamos en busca de un sentido para nuestras vidas. Más aún, queremos un “balance” para todos los ámbitos de nuestra vida y es importante que lo encontremos. Si una película puede ayudar en eso a la gente, es buena. Hay un momento en que puede parecer un poco larga, pero no demerita el entretenimiento y reflexiones que brinda durante todo el filme.