Más pobres hoy que hace 4 años…

El subsecretario de desarrollo humano y social de la Sedesol, Luis Mejía Guzmán declaró hoy que la pobreza alimentaria en nuestro país aumentó de 14.4 millones de mexicanos en 2006 a 19.5 millones en 2008. Esto representa a poco más del 20% de la población de nuestro país. Pobreza alimentaria es el término que define a las personas que no cuentan con los recursos suficientes para cubrir la canasta básica de alimentos.

Sin duda es un dato que preocupa, ya que esta cifra había disminuido de 1996 a 2006. Me pregunto ¿qué estarán pensando los responsables del destino de nuestro país al ver estas cifras? Creo que el tema no debe resonar mucho en su cabeza. Cifras sobran en la tribuna de la cámara de diputados. Cifras se escuchan a diario en los cientos de discursos de secretarios, subsecretarios, senadores y diputados, gobernantes y candidatos.

Tal vez lo que nos falta escuchar no son cifras, son las palabras de niños diciendo “tengo hambre”. Son las voces de los padres de familia aceptando “no tengo más dinero”. Son las lágrimas de las mamás, que son solamente sollozos y que ya no tienen nada más que agregar.

Hoy reafirmo mi respeto a los pobres, que a pesar de no tener nada para comer, saben sonreír. A pesar de no tener una casa digna, saben compartir. A pesar de que el mundo se ha olvidado de ellos, ellos sostienen al mundo gracias a la paciencia, alegría y esperanza con las que cargan esta pobreza. Esa es una verdadera dignidad del ser humano, la que no depende de sus posesiones, educación o posición social, sino de su esencia. Éstos son hombres y mujeres de verdad a 200 años de haber iniciado nuestra independencia y a 100 años de nuestra revolución.