México, orgullo y prejuicio (1)

Noticias de México aparecen en en los medios nacionales e Internacionales. Por un lado, Alonso Lujambio, Secretario de Educación Pública aseguró hoy que la celebración del Bicentenario será algo nunca antes visto. Un espectáculo con desfile, show de luces, fuego, conciertos, pantallas y juegos pirotécnicos es lo que se llevará a cabo el 15 de septiembre antes de la ceremonia del grito de independencia en el Zócalo de la Ciudad de México. Sin duda será una ceremonia que dejará muy atrás a las que se han realizado en otros países de América Latina.

Basta con darle la vuelta a la página del periódico, para ver que la “guerra contra las drogas” de la administración presidencial tiene un récord de más de 28,000 ejecutados.

Esto no podría ser diferente, son los contrastes de México. Se ven al cruzar una calle y encontrar un pueblo paupérrimo al lado de las mejores colonias de la capital. Contrastes entre los triunfos de atletas con discapacidad en los juegos paralímpicos y la mediocridad de una infinidad de directores técnicos y jugadores de la selección de fútbol.

Contrastes que se hacen más evidentes a 200 años de haber iniciado la batalla por nuestra independencia. Me pregunto si alguna vez fuimos realmente libres. ¿Son libres los miles de mexicanos que cruzan la frontera para encontrar mejores oportunidades en otro país? Más bien son víctimas de un sistema económico y político que a ellos, en su humilde situación, no les dice nada. No les dicen nada las desacreditaciones en las tribunas de las cámaras. No les dice nada el discurso del político eterno en las asambleas del zócalo por más de 6 años.

¡Despierta México! ¡Date cuenta de lo que eres capaz con la buena voluntad! ¡Apuéstale a lo mejor de ti mismo! Nunca prefieras la división y el conformismo por sobre la lucha y la unidad. Este es el momento, para no pasar otros 200 años viviendo los mismos contrastes.