¿Por qué “amar hasta que duela”?

Tengo insomnio, quizá es por la película tan mala que acabo de ver, pero de ella hablaré otro día. Hoy mi jornada ha girado principalmente en torno a la Madre Teresa, por lo menos eso he intentado. No me canso de decir que es una de las personas que más admiro. Para mí, es un ejemplo de lucha, de liderazgo, de humildad, de fe y sobre todo de amor.

¿A quién en su sano juicio se le ocurriría decir que hay que amar hasta que duela? Si precisamente es al dolor al que le huimos siempre. Es el dolor nuestro peor enemigo, es el dolor lo que queda cuando el amor se acaba. En mi mente tal vez entiendo ese concepto de amar hasta que duela, pero en mi corazón no es posible asimilarlo.

Yo entiendo que el dolor es producto de una decepción, es resultado de nuestro propio egoísmo o de nuestros vicios. Ese dolor a veces es físico, cuando sacude el estómago, o tensa los músculos. A veces es moral, cuando chilla el alma, cuando grita el espíritu por un mal que nos hacen. ¿Pero dolor a causa del amor? No es lógico, no es comprensible.

Y es que hay veces que amas y por una u otra razón, empieza a doler. La consecuencia lógica no es seguir amando, al contrario. En el momento en que el amor duele, dejas de amar porque te cuestionas ese amor, dudas de que sea real. Y así, tantas historias de amor y de enamoramiento se quiebran apenas comenzando, o cuando cambian de una etapa a otra.

¡Cómo duele a veces el amor! Duele en el cuerpo, duele en la mente, duele en todos lados. Sigo sin entender cómo es que la Madre Teresa recomendaba amar más en el momento en que el amor doliera. Su frase era: “Amar hasta que duela y cuando duela, seguir amando. Así puede desaparecer el dolor y al final sólo quedar el amor”.

Puede parecer perfectamente lógico en la cabeza, en frío. Lo cierto es que cuando esta situación pasa al corazón, no sólo está caliente, quema. Arde tanto que no eres capaz de seguir. Por eso son muy pocos los que lo logran. Son muy pocos los que saben amar. Espero algún día contarme como uno de ellos.