Dos películas que pude haber evitado

Si pudiera resumir este fin de semana, giraría en torno a una cosa: mal cine. La mala suerte se apoderó del séptimo arte. O tal vez no fue del séptimo arte, sino de mí.

El jueves le tocó el turno a El Atentado, una película mexicana que plasma el intento de asesinato a Porfirio Díaz. La publicidad, el presupuesto y la temporada de conmemoración del bicentenario del inicio de nuestra independencia le dan fuerza a su estreno.

Es la película mexicana más cara de la historia. El dinero para su producción fue generosamente concedido por el fondo para los festejos del bicentenario (otro gasto más en esta celebración). La más cara, pero no es, por mucho, la mejor producida. Visualmente intentó ser propositiva, mezclando locaciones reales con algunos detalles escenográficos, como telones. Dio como resultado algo que cualquier persona calificaría como mal hecho antes que como artístico. Además es increíble que en el 2010 sigan ocurriendo fallas graves en la utilización de la pantalla verde. Algo que visualmente vale la pena es el vestuario de época, por ejemplo la réplica exacta del traje del dictador.

Lo que podía haber salvado algunos de estos errores era, como en cualquier filme, la historia. Sin embargo, no fue así. Se basa en una anécdota histórica que carece de fuerza. No mantiene en ningún momento el interés del público por saber lo que pasará, ya que es extremadamente predecible a pesar de la edición tipo “licuadora” que usa.

La segunda película que me tocó ver este fin de semana fue Agente Salt. Francamente no esperaba gran cosa de un filme de acción protagonizado por Angelina Jolie. La idea general de la película es buena y tiene secuencias muy rescatables. Sin embargo, hay un principio en la ficción que debe ser respetado: “cuarto amarillo, peligro amarillo”. Es decir, incluso en la fantasía deben existir ciertas reglas para que la historia sea creíble. Por eso tantas películas de acción fallan al elegir personajes 100% humanos y movimientos, fuerza o resistencia de superhéroes.

Lo único que me queda decir es que si tienen cualquiera de estas dos opciones en la cartelera, elijan ver Mi Villano favorito, que por cierto es la que originalmente queríamos ver y estaba agotada…