¿De qué color eres?

Me pareció sumamente entretenido hacer un test de personalidad. Nos lo aplicaron en el trabajo para conocernos mejor nosotros mismos y a los demás.

No era algo muy sofisticado, ni era un perfil psicológico, ni nada parecido.

Se trataba de clasificar a la gente por colores, en base a sus cualidades naturales. La pregunta que nos hacían era: ¿En qué cosas puedo ser mejor que otras 10,000 personas? La respuesta es muy obvia, seremos mejores en aquellas actividades para las cuales tenemos un talento natural si las combinamos con trabajo, aprendizaje y desarrollo. Lo irónico es que normalmente tratamos de aprender, desarrollar y mejorar nuestros puntos débiles, no nuestras fortalezas.

Esto se origina desde el sistema en el que hemos sido educados, nuestros padres, maestros y jefes se esmeran en exigir que eliminemos nuestras debilidades y no que explotemos nuestras cualidades. Ciertamente esto no es malo. Hay que superar nuestras deficiencias. Sin embargo, no debe ser nuestra única área de enfoque, ni siquiera la principal.

El test dividía a las personalidades en 4 grande grupos:

  • AZUL: es el color que representa a los números, las políticas, la logística, los procesos, puntualidad.
  • VERDE: se refiere a la organización, reglas, planeación.
  • AMARILLO: representa la parte creativa, abstracta e imaginativa.
  • ROJO: refiere a los sentimientos, empatía, cercanía y algunos tipos de arte como la escritura.

Yo resulté ser amarillo, rojo y algo de verde. Los números definitivamente no son lo mío. Cuando lo vi, me di cuenta de que era verdad, mis talentos naturales van relacionados con la creatividad, los sueños, las letras. Creo que el resultado refleja lo que soy a grandes rasgos.

Algo que me sorprendió al voltear a ver a mis compañeros, es que sus resultados eran extremadamente variados. No obstante, todos estaban muy contentos con su propio resultado. Claro, si toda la vida hemos vivido con estas cualidades y las hemos percibido, estamos conscientes de nuestros puntos fuertes y nos enorgullecen.

Ahora lo importante es que las apliquemos y las desarrollemos para poder ser los mejores en lo que hacemos. La vida sigue…