El libro negro de las marcas

Recuerdo que en la universidad, un profesor nos dejó leer El libro negro de América. Se trataba de un relato que dejaba claro que gran parte del éxito de Estados Unidos como nación, no se debía al trabajo de su población o al acierto de sus gobernantes, sino a todas aquellas cosas que se hacen en la obscuridad y que nadie ve. En la introducción del libro, había una frase que hasta el día de hoy no se me ha borrado. Decía algo como: “Este es el libro negro de América, pero se podría escribir un libro negro de cada país y cada circunstancia”.

Resulta que durante el último mes, leí El libro negro de las marcas. Es un relato sobre todo lo que hacen o permiten en la obscuridad, las grandes empresas transnacionales. Debo decir que esperaba sorprenderme de lo que presentara el libro y resultó todo lo contrario. Claro, habla de prácticas irregulares en fábricas proveedoras de Nike, financiación de guerrillas para conseguir sustancias que Bayer utiliza, desalojo de personas de sus lugares de origen para construir plantas de energía hidroeléctrica y nuclear en las que Siemens tiene gran participación, abuso ecológico de McDonald’s para surtir la mayor cantidad de carne que se consume en el mundo. Todo eso se explica y documenta en el libro redactado por dos famosos periodistas.

Aún así, nada de esto me impresionó y no sé si sea bueno o sea malo. El hecho es que es perfectamente lógico que para tener los grandes márgenes con los que operan estas empresas de clase mundial, utilicen a veces los medios menos éticos. Lo más importante que este libro puede aportar no es hacia las grandes marcas que critica, sino a todas esas marcas que hoy todavía no lo son. Puede levantar una alerta roja a aquellas empresas que hoy se perfilan para crecer. Más vale que esas grandes empresas y marcas del mañana sepan respetar el medio ambiente, sepan cuidar y defender la dignidad del ser humano, desde sus trabajadores, la comunidad en la que se ubican y las personas con las que prueban sus productos, de lo contrario, todos seremos víctimas de estas prácticas irregularidades que pueden acabar con el mundo y la humanidad.