Porque se me da la gana…

Llevo muchísimo tiempo tratando de encontrar razones y ayudar a varios amigos a encontrar razones también. ¿Razones de qué? De lo que sea, pero si no tienes una razón, tu vida empieza a perder sentido, puede iniciarse en la escuela: estudiando sin ninguna razón, con una relación: andando sin motivo alguno, con una diversión: tomando o drogándote sin ninguna causa,

Una razón llega cuando ya no podemos agregarle antes la pregunta «¿para qué?» al enunciado. Es decir, tú quieres ganar más dinero. Yo pregunto «¿Para qué?» Si puedes contestar esa pregunta quiere decir que esa no es la razón, sino que hay una razón de fondo para hacerlo. Continúa haciendo el ejercicio hasta que ya no puedas preguntar «¿Para qué?».

Ahí hay una razón. Y ahora… ¿qué hacer con ella? Primero analizarla, ya que la mayoría de las personas nos lamentamos de tener razones estúpidas una vez que las descubrimos. ¿Cuál es nuestra razón para ser buenos? ¿Cuál es nuestra razón para ser malos? ¿Cuál es la razón para estudiar. para trabajar, para quedar bien con las personas?  A veces la razón es muy estúpida y he ahí nuestro mayor problema.

¿Realmente tenemos razones que valgan la pena? Hace poco leía una frase de San Josemaría Escrivá de Balaguer que decía esto: «Libremente, sin coacción alguna, porque me da la gana, me decido por Dios. Y me comprometo a servir, a convertir mi existencia en una entrega a los demás, por amor a mi Señor Jesús. Esta libertad me anima a clamar que nada, en la tierra, me separará de la caridad de Cristo». Para él, su razón era que le daba la gana.

Pasándolo a un contexto del día a día, creo que podemos inferir que la única razón en la que se puede admitir que “me da la gana” es cuando esa razón es el bien. El bien es un fin en sí mismo, un razón. un motivo. Yo puedo ser bueno “porque me da la gana”, puedo no ser corrupto “porque me da la gana”, puedo ayudar a los demás “porque me da la gana” . No necesito ninguna explicación, porque es el bien a costa de lo que sea. El bien por el bien. Al contrario, yo me preocuparía si las razones para cualquiera de estas cosas no fuera “me da la gana” y fuera algo más. Entonces estaríamos en un error.