Semana de cine: 127 horas

127 horas

Una película que hace vivir en carne propia esta historia real.

¿Por qué hacer una película común y corriente? Seguramente eso pasa por la mente de muchos cineastas cuando buscan historias que llevar a la pantalla grande. Así nos hemos topado con películas como Phone Booth o Buried lo han intentado con una fórmula en común: Todo acontece en el mismo lugar durante los 90 minutos de duración o más…

127 horas es una de esas películas. Es un estilo que Hollywood aún está explorando y sin duda se nota el avance que ha tenido con este tipo de historias. Lo más probable es que en el futuro sigamos encontrando filmes como éste.

Sinceramente, me esperaba algo como Castaway, y salí muy gratamente sorprendido. La historia es simple: Aaron Ralston, un hombre que queda atrapado con una roca cuando va a explorar un cañón. Hay mucho que exaltar: La actuación de James Franco es sin duda excelente. Sabe transmitir los sentimientos de una persona real en esa situación. El tiempo transcurre lentamente, sin embargo, la película nunca se hace pesada. Jamás pasó por mi mente la idea de voltear a ver el reloj.

En el filme hay comedia, drama, desesperación y la lucha de un hombre por sobrevivir que impresiona al momento en que recuerdas que es una historia real, contada a la manera del cine contemporáneo. Utiliza recursos como recuadros, flashbacks, y surrealismo. A algunos cineastas les pueden parecer pobres, personalmente creo que están muy bien utilizados en esta producción.

Veremos a James Franco el domingo conduciendo la entrega de los Óscares al mismo tiempo que está nominado como mejor actor en un papel principal.