Justin Bieber: Never Say Never

Lo tengo que admitir, fui a ver la película de Justin Bieber. También tengo que admitir que éramos 6 personas en la sala del cine y en un cine al que no voy normalmente. La película no es la gran cosa, pero me hizo pensar muchas cosas acerca de esta estrella del pop.

El éxito llega rápido, pero no siempre es fácil. Y es que lo primero que hacemos cuando vemos a alguien exitoso que parece que apareció de la noche a la mañana, es juzgar. Decimos que lo tuvo fácil, que alguien le hizo el favor o preguntarnos de dónde salió.

Ciertamente Justin Bieber no tenía contactos con nadie famoso más que con YouTube. A partir de ahí llegaron muchas llamadas. Se juntó su talento (innegable que es mucho) con un manager trabajador y esforzado que supo llevarlo a la cima. En poco más de un año, Justin Bieber consiguió presentarse en el Madison Square Garden como los grandes de la música.

Creo que en el futuro podemos esperar muchos artistas como él, que nacen de la gente antes que de una disquera o representante. A pesar de que ninguna estación accedía a tocar sus canciones, Justin se benefició de su presencia en Twitter, en donde anunciaba sus próximas entrevistas y presentaciones. Pronto se volvió un fenómeno sin siquiera tener un contrato firmado. El documental dice un punto interesante: Las fans de Justin Bieber son las más fieles del medio, porque ellas lo descubrieron antes, lo sienten suyo.

Algo me preocupa al pensar en él. ¿Existe alguna persona en el mundo que pueda soportar este éxito repentino? Lo dudo. Lo que se ve en la vida de este artista que toca el piano, la guitarra, la batería, la trompeta; canta y baila, y es zurdo (como casualmente lo son muchos genios) es que está solo. Tiene un gran equipo a su alrededor, pero todos adultos y gente que le pagan porque su “producto” venda cada vez más. Justin le dijo a su maestra de canto que no lo dejara perder su infancia como declaró Madonna de Michael Jackson en los VMAs del 2009. Esperemos que esto no suceda una vez más. Mientras tanto yo ya afiné mi triángulo para subir un video a YouTube…