Suficientemente loco

«Respeto a todos aquellos que están lo suficientemente locos para creer que pueden cambiar el mundo, porque son ellos los que muy probablemente lo harán»

– Steve Jobs

Tengo una frase colgada en mi cuarto, es la frase de un genio de nuestros días. Tal vez no era el tipo de genio que era Leonardo Da Vinci. Da Vinci pudo visualizar el futuro y plasmarlo en un papel. Steve Jobs pudo visualizar el futuro con una pequeña diferencia: lo hizo realidad en el presente.

Todavía me acuerdo del renacimiento del iMac, mi tía tenía una en su oficina (color verde acqua). Era una cosa extraña en ese momento. Menos del 1% de las computadoras eran Apple, ¿por qué ibas a querer pertenecer a ese grupo en el que no eran compatibles los archivos, en el que no te sorprendería para nada el screensaver tridimensional de Windows 95?

Steve Jobs 1955-2011

Steve Jobs supo contestar esa pregunta con dos palabras: Think different. Ese famoso slogan de Apple en los 90 podría describir su vida y su personalidad. Nadie podía esperar algo convencional de Steve, simplemente se atrevió a ser diferente, con todo lo que ello implicó: ser copiado en sus ideas, traicionado, criticado y hasta corrido de su propia empresa.

A pesar de eso, el propio peso de su genialidad le ganó un lugar en la actualidad y en la historia de la humanidad. Hoy el mundo lo llora, porque él cambió al mundo.

¿En realidad pudo conseguir esto? Podríamos discutir que no, que el mundo no cambió porque él haya pisado la Tierra. Pero tal vez habría que preguntarle a los empleados de IBM, a los dueños de las disqueras en todo Estados Unidos, a los fabricantes de celulares, a los dibujantes de animación tradicional o a Bill Gates. Nada ha sido igual en la vida común de la mayoría del mundo después del nacimiento de Steve Jobs.

No se le regaló nada… nunca. Además de sus logros profesionales, me quedo con su persona. Creo que a todos nos sorprendió su discurso en Stanford, donde reveló a un Steve profundamente humano y consciente de las verdades eternas, como la muerte. «Si vives cada día como si fuera el último, alguna vez tendrás razón».

Su muerte fue temprana, only the good die young. Pero a pesar de solamente vivir 56 años, deja un enorme legado. Amaba a su familia, como él lo expresaba. Como publica hoy Apple en su página de internet: «Apple ha perdido a un visionario y un genio creativo. El mundo ha perdido a un ser humano excepcional». No puedo estar más de acuerdo.