Donde termina la fantasía y empieza el cielo

Muchas veces damos por hecho varias cosas de nuestra vida, principalmente nuestra vida. Pocas personas en la mañana agradecen el hecho tan simple y tan complejo que es estar vivos.

Por azares del destino, me encontré con una historia en internet. De esas historias que si no les pones atención, pueden pasar desapercibidas. El título era algo como ˝Adolescente que vence tres veces a la muerte”. Al empezar a leerla, me quedé helado.

Se trata de Ben Breedlove, un joven que tenía miocardiopatía hipertrófica, una condición muy delicada del corazón. Tres veces estuvo a punto de morir y lo describe de modos muy distintos y aún así muy comunes entre la gente que vive este tipo de experiencias.

Lo increíble, es que después de estos hechos, Ben publicó un video contando sus experiencias alrededor de la muerte, desde el famoso pasillo con la luz al final, hasta un cuarto blanco, estilo el de Harry Potter y las reliquias de la muerte.

Lo interesante es que Ben dice que esos momentos han sido lo mejores de su vida, explica: «No tenía ninguna preocupación, como si nada más en el mundo importara». En otro momento dice: «Desearía no haber despertado».

Es inexplicable como la muerte puede ser tan dura para alguien que está vivo; es un misterio, es aterradora. Sin embargo, la gente que la experimenta y cuenta lo que ha vivido, cambia esa visión por una completamente opuesta.

Ben termina diciendo: «¿Ustedes creen en los ángeles o en Dios? Porque yo sí». Es una filosofía de vida que no corresponde a la mayoría de los jóvenes de 18 años. Creo que eso lo preparó para el 25 de diciembre de 2011, día en que murió.

Sus videos tienen miles de vistas en Youtube y nos dejan una lección a todos los que estamos vivos.