Nacido para luchar

Les presento a Aidan Reed, un niño de cinco años. A simple vista no tiene nada de especial, es un niño como cualquier otro. Su única diferencia: a él le detectaron leucemia a su corta edad. Sus papás, como cualquier persona de clase media en Estados Unidos, no se pueden dar el lujo de pagar un tratamiento excesivamente caro. Tuvieron que moverse y empezar a conseguir dinero de donde fuera. Por eso decidieron poner en venta su casa, hasta que la hermana de Aidan tuvo una idea.

Aidan dibuja, le encantan los payasos y monstruos y se han vuelto su especialidad. Su hermana puso a la venta sus dibujos y éstos han estado pagando el tratamiento de Aidan contra el cáncer.

Él está saliendo de su enfermedad usando sus propios medios. Es increíble pensar que alguien luche por vivir de esta manera, especialmente cuando todos los demás niños de 5 años viven circunstancias totalmente diferentes. Podríamos pensar que incluso es injusto que, además de soportar su enfermedad, tenga que encontrar un modo de pagar su tratamiento.

Sin embargo, para mí es una lección de vida, un niño que quiere vivir y que sabe que su propio gusto por los dibujos lo puede sacar adelante. Inicialmente iban a hacer la venta de 60 dibujos, hasta el momento llevan vendidos más de 2600.

Este ejemplo me lleva a una reflexión: ¿Cuántas veces nos hemos quedado atorados en un problema, sin hacer nada por resolverlo? Creemos que tiene que venir alguien más a ayudarnos a salir y no nos damos cuenta que, muchas veces, la solución está en nuestras propias manos. La próxima vez que lleguen tiempos difíciles, piensa en Aidan, y recuerda que nuestro esfuerzo es un ingrediente indispensable para salir de nuestros problemas y ser felices.