La empresa como persona

Hace poco en una clase de la maestría de Responsabilidad Social, estábamos discutiendo diferentes teorías sobre la conciencia de las organizaciones. ¿Tienen conciencia las organizaciones? La realidad es que no lo sabemos, algunos dicen que sí y otros dicen que no. ¿Debemos responsabilizar a una empresa o debemos responsabilizar a las personas de esa empresa? ¿A cuáles personas? ¿A los dueños? ¿A los empleados? ¿O a los clientes? ¿Responde la organización o responden las personas? Es complicado de entender.

Lo cierto es que hoy vivimos en una época en que las marcas y las empresas tienen tanta personalidad que podríamos confundirlas con un individuo. Tienen un tono de voz, un color de piel, una actitud ante la vida y una relación con muchas personas, que incluso es de amor. Si no, pregúntenle a los fans de Coca-Cola si acaso le pondrían el cuerno con una Pepsi. Claro, ahí entra la famosa frase: «No, yo la amo, lo hice una vez y ha sido de los peores errores de mi vida».

Volviendo al tema, las empresas hoy casi son personas… el único detalle es que no lo son y no lo debemos confundir nunca. Durante la discusión en la clase, me vino a la mente un capítulo de una obra que leí hace tiempo: Mi Cristo roto. resulta que en un capítulo, el

Mi Cristo Roto

Mi Cristo Roto

Cristo roto, le pide a su dueño que lo lleve a conseguir trabajo. El dueño lo contactó con uno de sus amigos y lo llevó para aplicar por un puesto. Al terminar su entrevista, el Cristo roto salió y su dueño entró a hablar con su amigo acerca de la entrevista y la conversación fue un poco de la siguiente forma:

— ¿Cómo lo viste?

— Mira, es que no tiene pierna ni brazo, no podría hacer mucho aquí

— Pero seguramente te puede aportar algo

— No lo creo, la empresa no puede aceptar gente así

Al salir, el dueño del Cristo roto le explica que no lo pudieron contratar porque “la empresa” no podía aceptar personas así. Que no es algo personal, que son políticas de “la empresa”.

— Pero, ¿quién es la empresa?

— Ellos mismos

El hablar de una empresa en abstracto, es escudarse en algo que no tiene cualidades humanas para esconder a las personas que hay detrás. Es importante humanizar a las empresas, no dándoles personalidad o características humanas, sino dando la cara como personas detrás de las organizaciones. Eso es tener valor.ylavidasigue-iconofin