Espacio interior

ESPI-03

La semana pasada casualmente escuché el radio en un momento en que no lo escucho normalmente en una estación que no acostumbro oír casi nunca. Ahí estaba Kuno Becker hablando de la película Espacio interior. Me enteré que narra la vivencia del secuestro de Bosco Gutiérrez Cortina, un famoso arquitecto mexicano.

Actualmente, pensamos en la palabra “secuestro” y nos imaginamos esos que duran aproximadamente una semana, realizados por algunos amateurs que se ven tentados a conseguir dinero “fácil” a costa de lo que sea. El secuestro del arquitecto fue muy distinto a todo eso. Fue hecho por profesionales. Fue planeado con mucha anticipación. Y las negociaciones fueron como de película, tanto que ahora lo podemos ver en la pantalla grande.

No es una película que hable del secuestro en México, es una película que se desarrolla en un cuarto de 1.50 x 2.50 mts. Cuenta la historia de un hombre que fue injustamente encarcelado sin poder ver la luz del sol, una cara humana o escuchar siquiera otra voz que no fuera la suya. Y lo peor de todo es que fue durante 257 días. Casi 9 meses de vivir encerrado y no se volvió loco.

“Estoy perfecto”, en eso consistían los pensamientos del arquitecto. Tuvo que hacerse un programa detallado para estar perfecto en cuerpo, mente y alma, como creía que su familia se lo iba a exigir.

La forma de contar la historia recuerda un poco el estilo de la película  127 horas, donde vas y vienes en flashbacks, fantasías y cálculos.

¿Entonces de qué se trata la película? De sentir la angustia de un preso. De experimentar su fuerza y lucha interior por mantenerse bien. De encontrar esperanza en medio de la dificultad, fe en medio de la obscuridad y paz en medio de la angustia. Les recomiendo verla lo antes posible para que no se les vaya del cine. Es toda una experiencia.