La vida en frases

Recientemente hemos vivido un auge (por no decir invasión maldita) de pseudo-frases célebres en las redes sociales, especialmente en Facebook. Claro, hay algunas que vale la pena leer, guardar y meditar. Pero la otra mitad no son más que refritos e interpretaciones cursis de las mismas ideas, buscando provocar un “Aaaawww” en el público (femenino sobretodo) o un like. Sin duda, el mayor éxito que consiguen estas publicaciones es un Share (sobretodo si va acompañado de emoticons).

Todo mundo las crea, las comparte, las copia y pega. Todo tipo de personas, marcas y páginas. Esto ha hecho que las verdaderas frases y proverbios vayan perdiendo fuerza y profundidad. Y esto me pone al borde de las lágrimas. OK, estoy exagerando, pero me molesta y mucho. Con gusto tomaría la cabeza de estos Doctores en Facebook y Power Point y les enterraría la cabeza en la tierra como avestruces.

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Aún así debo confesar algo. Siempre he sido un fanático de las frases célebres auténticas, los que me conocen tal vez no se habían percatado hasta ahora que lo estoy diciendo. Mi recuerdo más viejo se remonta a sexto de primaria, donde un profesor me pidió hacer unos pósters (en cartulina y plumón, claro) para promover la participación social en el colegio. Mi tía llegó con un libro de frases célebres y me ayudó a escoger algunas. Hice como 5 pósters para mi campaña de publicidad. Y lo importante no fue la campaña, sino que una chispa se encendió en mí. Esos enunciados tenían algo distinto. En pocas palabras resumían una idea completa, diferente y auténtica. A partir de ahí, he usado frases célebres para todo (incluyendo claro, las redes sociales). Mi cuarto tiene una pared tapizada de ellas, más de 30 diferentes.

Lo que quiero decir es que me siento con el derecho, obligación y pasión por difundir frases célebres que valgan la pena (y que promuevan algo más que un amor hueco a sí mismo). Por eso, en este 2014, uno de mis propósitos es difundir cada semana alguna de las frases célebres que han marcado mi vida, acompañándolas de alguna reflexión o historia que la desarrollen mejor. Es la nueva sección Pensamientos de Y la vida sigue… que inicia hoy. La publicaré todos los lunes durante 52 semanas. Y después, ya se verá. Espero que les guste y que compartan conmigo esta pasión.