Volver a escribir, pensar y vivir

Me he cuestionado qué es lo que debemos hacer, ¿malabarear la vida como viene? o ¿hacerla como nosotros queremos? Creo que nunca caerá la moneda en una sola cara, sino que girará constantemente hasta el final de los días. Cualquiera de las dos opciones queda incompleta, medio vacía o medio llena.

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10 cosas que aprendí subiendo al Nevado de Toluca

Ya sé, aquello de los deportes y actividades extremas no es lo mío. Por lo menos no a simple vista. Aunque todas las cosas que he hecho en este rubro me han gustado mucho. En fin, resulta que en las últimas semanas, mi timeline se llenó de fotografías de personas que han ido al Estado de México a subir el Xinaténcatl, (o Nevado de Toluca pa’ los cuates). Esto reavivió en mí el deseo que tenía desde hace ya varios años de conocer ese lugar. La gota que derramó el vaso fue la decisión del presidente de reducir el área protegida de este lugar en un 96%. Tal vez si no la veía ahora, después sería demasiado tarde.

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Mientras subía e intentaba respirar (sí, es difícil), iba reflexionando en algunos temas que tienen que ver con el Nevado, con la naturaleza, con México y conmigo. Aquí se las comparto junto con unas fotos que tomé.

De vuelta a la escuela

Entras al salón y todos los compañeros te ven raro, como esa vez en el kinder, donde todos pisaban un territorio desconocido por primera vez. Dentro de toda la variedad de personas que te topas, está la típica matada que tiene que tener todas las respuestas correctas. Más a la izquierda está quien todo lo pregunta y todo lo comenta, un síndrome que yo denominaría sobreparticipación. Está el showman que acapara la atención con sus comentarios, pero que al final, hace divertida la clase. Están los silenciosos, que no molestan a nadie ni hablan mucho y que al final dan la sorpresa… o 10 de calificación (o reprueban, pero ¿quién se fija?). Está el experto, que sabe más que los maestros (no es broma, sabe más).

¿Conoces esta cafetería?

Normalmente no soy muy emotivo con estas cosas, pero en esta ocasión sí me emocionó mucho estar en donde tantas veces se habían sentado Mónica, Phoebe, Rachel, Ross, Joey y Chandler a platicar, molestarse y hacernos reír. Es como si conociera ese lugar desde hace mucho tiempo.

Un sueño que te roba el sueño

Siempre me ha gustado hablar de los sueños y de lo que son capaces de mover. No por nada, uno de los discursos más famosos de la historia es aquel de Martin Luther King, que repetía: «I have a dream». A pesar de que es un concepto con el que estoy muy familiarizado, tengo que confesar que nunca había tenido un sueño. No quiere decir que nunca hubiera soñado, simplemente, nunca había tenido un sueño.

¿Cómo va el 2012?

¿Cuántas personas habrán mantenido sus propósitos de año nuevo? ¿Cuántos ya se habrán resigando? ¿Cuántos estarán deprimidos por haber fallado en el cumplimiento? Es probable que gran parte de la gente. Yo por mi lado no hice propósitos, pero sí hice una especie de bucket list, sólo que en lugar de cumplirla antes de morir, la tengo que cumplir antes de que acabe el 2012 (o para los que creen lo de los Mayas, antes de que se acabe el mundo).

That awkward moment

“Este se me hace conocido” pensé yo. “Yo lo conozcoooo…. yo lo conozcooo…” No di en el clavo de inmediato. Lo peor llega cuando te encuentras viéndolo a los ojos por casualidad y él o ella también te ven a ti y los dos voltean a otro lado pretendiendo que nada pasó.