De algo estoy seguro… nuestras acciones repercuten en la vida de otros

¿Te sientes solo? Busca alguien que necesite una llamada y habla con él. ¿Te sientes insignificante? Busca alguien olvidado por el mundo y ayúdalo. ¿Te sientes triste? Bromea con un amigo. ¿Te sientes fracasado? Enséñale a alguien a hacer algo en lo que eres experto. Estos momentos de intercambio es cuando nos sentimos realmente vivos, porque lo poco que parece que somos, representa mucho para otra persona.

Creer que todo puede cambiar

Hoy, detenidos en el momento, podemos vernos tentados a mirar el mundo y pensar que éste no puede cambiar. Que todo lo que hagamos no podrá incidir en la forma de vivir de otras personas. Que por mucho que nos esforcemos, las injusticias no van a desaparecer. Que a pesar de todo nuestro trabajo, las…

This too shall pass… Esto también pasará

Resulta que un rey de la antigüedad atravesaba por un momento de tristeza (en algunas de las versiones, cuentan que había perdido un hijo). Al estar sumergido en esta profunda depresión, llamó a los consejeros y sabios de su reino y les pidió que crearan algo que lo hiciera sentir mejor. Los sabios se retiraron preocupados, tratando de encontrar algo que pudiera arreglar el mal que tenía el rey.

De algo estoy seguro… Cada idea tiene su momento

Hay ideas para las que es el momento indicado y hay ideas que hay que guardar para cuando se den las circunstancias. Cuando el tiempo de una idea es el correcto, todos los engranes se acomodan y empiezan a correr. Ni tú mismo puedes ya detenerlos, la idea se va a volver realidad contigo o sin ti, así que más vale que te subas al tren.

Todo es incierto en esta pandemia, ¿qué no lo era siempre?

Todo lo que presumimos que tenemos, se nos ha dado de alguna u otra manera. Todo lo que hacemos puede acabar en un instante. Las reacciones y comportamientos de las otras personas están fuera de nuestro control. Nuestra vida misma está fuera de nuestro control.

De algo estoy seguro: El dinero sin voluntad es mucho menos que la voluntad sin dinero

De algo estoy seguro: En cualquier proyecto, el dinero no es necesariamente lo más importante. Claro que es necesario, pero no es lo más importante. Y se los dice alguien que se ha despertado varias noches a las 3:00 AM sudando porque no tiene dinero para terminar la remodelación de un hospital. Cuando hay voluntad, cuando hay trabajo, cuando hay un compromiso real, el dinero puede llegar. No llega fácil ni mágicamente, pero llega.

Una oración para días como estos

Estoy seguro de que la soledad y el confinamiento tienen mucho que aportar a nuestro interior. Vivimos en una época en que entre más cosas hagamos en un solo día, parece que somos más productivos, más exitosos. Pero, ¿cuántas veces ese estilo de vida nos aleja de nosotros mismos? Dejamos de conocernos, dejamos de convivir con nosotros a solas y a veces, no nos soportamos y eso es peligroso.

Todo esto no quita nuestras ganas de volver a la normalidad. Tampoco quiere decir que el estar solos valga más que la convivencia y la interacción. Somos seres sociales, como humanidad construimos juntos el mundo en el que vivimos, aprendemos de los demás y les aportamos algo a ellos.

Sofismas de la cuarentena

Hoy se está probando nuestra disposición y contribución al bien común como nunca antes se había hecho. Y muchos de nosotros estamos construyendo excusas y sofismas para no hacerlo. Estamos fabricando excepciones para saltarnos las recomendaciones. Cada uno a diferente nivel de gravedad. ¿Será que hemos fallado como humanidad en tejer el sentido de corresponsabilidad entre todos?

¿De qué se trata?

Hoy se trata de:

Tolerancia sin ética
Política sin causa
Libertad sin responsabilidad
Negocios sin compromiso
Jóvenes sin esperanza
Fe sin obras
Sociedad sin familias
Ciencia sin conciencia
Amor sin sacrificio

La pregunta es:
¿Verlo sin entenderlo?
¿Vivirlo sin disfrutarlo?
o ¿Cambiarlo sin aceptarlo?

No al statu quo

Jugar con las reglas establecidas significa conservar el statu quo. Hoy en día, este término se utiliza mucho en las lecturas de superación personal. Sin embargo, su significado real se refiere al estado actual de la sociedad, en la que se conserva una especie de “equilibrio” entre varias partes y en la que por lo general, hay muchos intereses escondidos de distintos actores. Este pseudoequilibrio no nos asegura que el funcionamiento sea el correcto, justo, equitativo o valioso. Simplemente “así es”.

Lo correcto vs. lo que nos hace sentir bien

Todo esto lo digo porque últimamente me he enfrentado con una decisión de este tipo. A veces hay decisiones y acciones que tomamos pensando que es lo mejor para nosotros, o que nos lo merecemos o que no le importa a nadie más. Pero cuando te toca ser un punto de referencia para otras personas debes decidir entre: Hacer lo que te haría sentirte mejor o tratar de buscar el bien de todos.

¿Qué sería de la vida si no tuviéramos el valor de intentar algo?

Hay personas que tienen una vida buena, normal. Les va bien en la escuela… normal. Cuando crecen, sus trabajos son buenos, normales. Tienen una familia bonita, normal. Hasta su perro es simpático, normal. Tienen dificultades normales y alegrías normales. Todo es normal.

Cuando veo a estas personas, me doy cuenta de que lo “normal” es enemigo de lo extraordinario. Y es ahí cuando me cae el veinte de esta frase de Van Gogh. Estas personas son normales porque no se atreven a saltar al vacío, porque no se atreven a hacer nada. Tienen sueños, igual que todos los demás, incluso más grandes, pero nunca se han puesto en acción para volverlos realidad.

Puedo aceptar el fracaso

A veces el fracaso puede doler y mucho. Sin embargo, el fracaso es parte de la vida. Tal vez si entendemos esta palabra en un contexto distinto, le podemos perder el miedo. Fracaso nos da miedo porque es una palabra que suena a final y definitiva. Creemos que el fracaso es una sentencia de vida. Pero en realidad, fracaso significa simplemente fallar en las coincidencias.

Miedo

Cuando entendemos que nuestra historia forma parte del libro de la vida y que este libro fue escrito por Dios, el miedo desaparece. Sabemos que formamos parte de un plan más grande, que no nacimos por error y que no somos insignificantes.

El miedo pasa cuando entendemos que nuestra historia y la historia del mundo fueron escritas por la misma mano

Personas ordinarias para un destino extraordinario

Las dificultades preparan a las personas ordinarias para un destino extraordinario

Es increíble el pensamiento de C.S. Lewis. De varias citas que estuve revisando, ésta me gustó mucho porque es verdad. Viene al caso porque este año tuve una de las experiencias más impresionantes de las que tengo memoria. Conocí a un niño extraordinario que enfrentó al cáncer con una fuerza incalculable. Siempre tenía una sonrisa y su sonrisa era sincera. A pesar de todo su dolor, tenía energías suficientes para pensar y analizar las situaciones como un adulto y darle una lección a toda su familia y a todos los que lo conocimos.

Una nueva versión de ti mismo

Deja que cada nuevo año encuentre a una mejor versión de ti mismo

Estamos a poco más de un mes de que se termine el 2014. ¿Qué ha representado este año en nuestra vida? Seguramente para muchos ha sido de logros importantes, mientras que para otros simplemente ha sido “uno más”. Pero hace poco estaba pensando, ¿qué pasaría si en lugar de evaluar al año como si tuviera algún poder real sobre nosotros, nos evaluáramos personalmente?