Solo por hoy

Algún día será nuestro último y más vale apurarnos a cambiar, a ser mejores. No es fácil, a veces no tenemos el control de todos nuestros comportamientos. En eso consiste la lucha contra nosotros mismos para poder salir y encontrar a los demás. Esto duele, porque es más normal que estemos acostumbrados a hacer algo por nosotros mismos que por los demás. No queremos olvidarnos de nosotros, no queremos amar naturalmente… queremos que nos amen. Pero todo lo que vale cuesta. Juan XXIII traduce esta lucha de un modo muy sencillo, que si lo siguieramos cada día con el slogan “Solo por hoy”

El día en que murió la sonrisa

Todos se preparaban para el funeral. El ambiente era denso. Casi no se podía respirar. Era un momento que todos estaban esperando. La sonrisa ya estaba muy enferma últimamente. Sin embargo, el dolor se sentía como en cualquier muerte. Era una muerte anunciada, pero no por eso menos sorprendente. La sonrisa estaba enferma, y llevaba…