Una oración para días como estos

Estoy seguro de que la soledad y el confinamiento tienen mucho que aportar a nuestro interior. Vivimos en una época en que entre más cosas hagamos en un solo día, parece que somos más productivos, más exitosos. Pero, ¿cuántas veces ese estilo de vida nos aleja de nosotros mismos? Dejamos de conocernos, dejamos de convivir con nosotros a solas y a veces, no nos soportamos y eso es peligroso.

Todo esto no quita nuestras ganas de volver a la normalidad. Tampoco quiere decir que el estar solos valga más que la convivencia y la interacción. Somos seres sociales, como humanidad construimos juntos el mundo en el que vivimos, aprendemos de los demás y les aportamos algo a ellos.

Una pausa

Tal vez, para consolarme un poco, me digo a mí mismo que no importa la pausa en las metas, siempre y cuando sea eso… una pausa. Por lo menos algo así decía Rudyard Kipling: «Date una tregua, pero no claudiques».

Un motivo para ser mejor

Hace poco leía en un libro que todos nosotros tenemos alguna razón para ser buenos. Estas razones pueden ser muchas y muy diferentes.