¿Hay vuelta atrás en este “nuevo normal”?

En esta crisis convertimos todas las llamadas en videollamadas, los emails en juntas remotas, la cenas en delivery, el cine en streaming, la oficina en home office y más. Nos hemos dado cuenta que es posible trabajar desde casa y que a veces es incluso más productivo. Hemos encontrado tiempo para leer y para hacer ejercicio. En fin, nos vimos obligados a abrir un mundo de posibilidades nuevas.

Una brújula por favor…

Lo bueno es bueno. No va a cambiar por el reacomodo de una pieza intermedia, el blanco sigue inamovible. Tal vez entonces, no sea una pieza tan importante, la podemos cambiar sin afectar lo que es realmente valioso: nuestros principios.