Miedo

Cuando entendemos que nuestra historia forma parte del libro de la vida y que este libro fue escrito por Dios, el miedo desaparece. Sabemos que formamos parte de un plan más grande, que no nacimos por error y que no somos insignificantes.

El miedo pasa cuando entendemos que nuestra historia y la historia del mundo fueron escritas por la misma mano

Alguien con quién hablar

¿Qué cosa más grande que tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo?

Lo cierto es que nuestra vida es un diálogo. Un diálogo con nosotros mismos, con Dios y con los demás. Pero para que haya diálogo, un requisito indispensable es la sinceridad. Si no somos sinceros, no podemos siquiera dialogar con nosotros. En la vida, me he topado con infinidad de personas que no se atreven siquiera a dialogar consigo mismos. Y por esa razón, también es imposible que puedan dialogar con los demás. Creo que incluso, yo soy uno de ellos.