Prop Culture, rescatando los tesoros históricos del cine

Para los fanáticos del cine, esta serie es un must. Encontrarán ahí lo que esperan y bastante más. Es un recorrido por algunas de las películas más icónicas del cine americano. Para los no tan fanáticos. Esta serie también vale la pena para una noche en la que no sabes qué ver.

The Imagineering Story: Asomándonos detrás de los parques de Disney

El guión, el contenido y la edición son lo suficientemente detallados para ofrecer información valiosa, pero lo suficientemente ágiles para no reparar en detalles insignificantes. Esto consigue que la serie sea atractiva… tanto para los fanáticos como yo, como para personas que solo les causa curiosidad conocer la historia de los parques.

Tres lecciones de Michael Jordan en “The Last Dance”

MJ nos hizo a todos aficionados al basketball durante su reinado en este deporte. Era alguien tan extraordinario que consiguió que el mundo lo volteara a ver, mucho más que solo los espectadores usuales.

No cabe duda que en ese momento, el mundo sabía que estaba en presencia de un gigante.

#AnneFrank Parallel Stories: Llevando la historia a las nuevas generaciones

El diario de Ana Frank es uno de los testigos más importantes que ha ayudado a humanizar a las víctimas del holocausto. Así que es un buen conducto para introducirnos a las 5 historias de supervivientes del holocausto.

A lo largo de todo el filme, escuchamos y vemos lo que fue el holocausto y entendemos la importancia de preservar su memoria para evitar que esto pase de nuevo.

Gleason: Valor fuera de la cancha

Gleason es un documental extremadamente real. Es casi imposible no llorar con su frustración y su desesperación. Pero también es imposible no llenarse de esperanza gracias al ejemplo que da cada día siguiendo adelante y disfrutando lo más que pueda de su hijo.

Formula 1: Drive to Survive, no hay duda

Viendo la serie documental de Netflix, Formula 1: Drive to survive, ves toda la ambición que rodea a la Fórmula 1. Nunca me imaginé y nunca me había pasado que un documental pudiera tenerme pegado a la pantalla y regresando una y otra vez para no perderme ni siquiera los segundos en que volteé para darle un trago a mi cerveza.