De vuelta a la escuela

Entras al salón y todos los compañeros te ven raro, como esa vez en el kinder, donde todos pisaban un territorio desconocido por primera vez. Dentro de toda la variedad de personas que te topas, está la típica matada que tiene que tener todas las respuestas correctas. Más a la izquierda está quien todo lo pregunta y todo lo comenta, un síndrome que yo denominaría sobreparticipación. Está el showman que acapara la atención con sus comentarios, pero que al final, hace divertida la clase. Están los silenciosos, que no molestan a nadie ni hablan mucho y que al final dan la sorpresa… o 10 de calificación (o reprueban, pero ¿quién se fija?). Está el experto, que sabe más que los maestros (no es broma, sabe más).