El poder de una idea

Todos los sueños comienzan con una idea vaga pero lo suficientemente fuerte para visualizarla, emocionarte, llenarte de entusiasmo y ponerte en pie. Conforme caminas hacia ellos, la claridad disminuye, el camino se vuelve sinuoso y complicado. Sientes ganas de detenerte y volver a la etapa en que era simplemente una idea, cuando todo era fácil porque simplemente no existía. Lo que debes saber es que la existencia es difícil, la realidad duele porque cualquier esfuerzo cuesta trabajo. No te detengas. Continúa caminando y algún día, esa idea vaga que tanto te llenaba te parecerá poca cosa a comparación de la realidad que tengas en tus manos.

Enfoque en resultados

Lo que tenemos que cambiar es el enfoque, ya que eso es lo que muchas veces nos detiene o nos decepciona. Llegamos al final de un gran trabajo y pensamos “¿Esto es todo?” Y ahí vienen las decepciones y depresiones, porque la recompensa no es proporcional al sudor de nuestra frente. O al revés, trabajamos pensando en los resultados y cuando estos no llegan, nos deprimimos.