Enfoque en resultados

Lo que tenemos que cambiar es el enfoque, ya que eso es lo que muchas veces nos detiene o nos decepciona. Llegamos al final de un gran trabajo y pensamos «¿Esto es todo?» Y ahí vienen las decepciones y depresiones, porque la recompensa no es proporcional al sudor de nuestra frente. O al revés, trabajamos pensando en los resultados y cuando estos no llegan, nos deprimimos.