No fracasar nunca

Nuestra mayor gloria no consiste en no haber fracasado nunca, sino en habernos levantado cada vez que caímos
Cuando eres niño, nunca falta el típico primo que cuando te gana jugando Monopoly te restriega en la cara que eres un perdedor, que estás ardido o que quisieras ser él en ese momento. Esto provoca en ti unas intenciones brutales de ahogarlo en el lavabo de casa de tu abuelita. Pero como no puedes pensar muy bien el macabro plan y puedes terminar castigado dos semanas, mejor te conformas con aceptar la derrota.

¿Por qué, Miedo?

¿Por qué, Miedo?

¿Por qué eres un verdugo de lo que todavía no ha nacido?

¿Por qué asesinas los anhelos y los sueños sin darles, al menos, el placer del intento?

¿Por qué ahogas todo aquello que desea salir a flote solo por dejarte atrás?

Nick Vujicic: una vida sin límites

¿Quién es? Un motivador profesional, padre de una niña, esposo, actor… y no tiene brazos ni piernas. Así nació y es una persona sumamente feliz. Ha sido la inspiración de miles de hombres, mujeres y niños alrededor del mundo. Escuchándolo hablar, te das cuenta de lo que ha sufrido a lo largo de su vida y cómo se ha levantado cada vez.

Receta para hacer los sueños realidad

Receta para hacer los sueños realidad. ¡Oportunidad única! No pierda esta experiencia de conocer por fin la fórmula mágica para hacer realidad todo lo que ha imaginado a lo largo de su vida. Este anuncio nunca le ha fallado a nadie.

Algo que te sacuda…

Busquemos todo el tiempo algo que nos sacuda, que nos haga amar cada segundo, que nos haga despertar y ser dueños de nosotros mismos. Puede ser un amor, el trabajo, un hijo, un proyecto, un amigo o hasta un libro… lo importante es no dejar de buscarlo nunca.

De regreso con un poco de organización

Dicen que un hábito se hace después de 31 días de repetir la misma acción. Acabo de comprobar que no es cierto. Por una cosa o por otra, llevo una semana sin publicar nada en el blog. Pero en total llevo más de 45 posts. En teoría, el hábito ya debería existir y yo debería…

Encuentro con mis demonios…

Iba caminando y me encontré con mis demonios. Algunos eran viejos conocidos. Otros eran de nuevo ingreso. Algunos me acompañaban desde que estaban chiquitos. Otros llegaron ya viejos.