Tres metas a la semana

Dicen que cuando llegó el nuevo director general a la empresa donde trabajo, regañó a todo mundo por tener un concepto distinto del tiempo. La frase que él repetía era: «¡Mi mundo es semanal! ¡El mundo de la gente es semanal!». Desde que llegó, la empresa trabaja en una base semanal, no mensual. Los cortes de caja, los proyectos, salarios y calendarios se hacen por semana, no por mes. Un día, en una plática que estaba dando, dijo: «Si algo no lo has hecho en dos semanas, no lo vas a hacer nunca». Me gustó mucho la visión, porque además de todo, es cierta.

¿Cómo va el 2012?

¿Cuántas personas habrán mantenido sus propósitos de año nuevo? ¿Cuántos ya se habrán resigando? ¿Cuántos estarán deprimidos por haber fallado en el cumplimiento? Es probable que gran parte de la gente. Yo por mi lado no hice propósitos, pero sí hice una especie de bucket list, sólo que en lugar de cumplirla antes de morir, la tengo que cumplir antes de que acabe el 2012 (o para los que creen lo de los Mayas, antes de que se acabe el mundo).

Planeación estratégica en el trabajo

Me encuentro ahora en Ixtapan de la Sal, dicen que es el paraíso de los priístas del Estado de México. Nosotros no estamos aquí precisamente con motivos políticos, sino empresariales. Estamos en la planeación estratégica del próximo año. Por lo que platicaban mis compañeros de trabajo, en años anteriores, estos días de programación se usaban…

¿Soñar no cuesta nada?

Los sueños son como una piedrita en el zapato que no te dejan tranquilo hasta que se vuelven realidad.