Fe en la humanidad, reestablecida

Últimamente me han sucedido varias cosas que me han motivado a creer nuevamente en la humanidad. A veces con tantos líos políticos, económicos, conflictos y hasta peleas de Carmen Aristegui y la Señorita Laura, se nos olvida lo verdaderamente importante: todos pertenecemos a la raza humana. Y no me refiero a la raza a la que le canta Gloria Trevi en sus conciertos, sino a la totalidad de la humanidad, para la cual no importan las diferencias de color, religión o país.
Estas experiencias, muy sencillas me han hecho pensar profundamente en la capacidad de bondad que tenemos. Todos podemos ayudar a la gente —conocida o desconocida— podemos hacer actos espontáneos de amor y amabilidad por alguien. En eso consiste la experiencia humana y por eso vale la pena la vida.

Mundo de contrastes

Hemos acostumbrado a nuestros ojos a no ver lo feo, sino simplemente lo bonito. Les aseguro que la gran mayoría de las personas que caminaban por la banqueta de la foto, no vieron a la señora tirada y sin embargo sí notaron la publicidad del anuncio.