Todo es incierto en esta pandemia, ¿qué no lo era siempre?

Todo lo que presumimos que tenemos, se nos ha dado de alguna u otra manera. Todo lo que hacemos puede acabar en un instante. Las reacciones y comportamientos de las otras personas están fuera de nuestro control. Nuestra vida misma está fuera de nuestro control.

Solo por hoy

Algún día será nuestro último y más vale apurarnos a cambiar, a ser mejores. No es fácil, a veces no tenemos el control de todos nuestros comportamientos. En eso consiste la lucha contra nosotros mismos para poder salir y encontrar a los demás. Esto duele, porque es más normal que estemos acostumbrados a hacer algo por nosotros mismos que por los demás. No queremos olvidarnos de nosotros, no queremos amar naturalmente… queremos que nos amen. Pero todo lo que vale cuesta. Juan XXIII traduce esta lucha de un modo muy sencillo, que si lo siguieramos cada día con el slogan “Solo por hoy”