El poder de una idea

Todos los sueños comienzan con una idea vaga pero lo suficientemente fuerte para visualizarla, emocionarte, llenarte de entusiasmo y ponerte en pie. Conforme caminas hacia ellos, la claridad disminuye, el camino se vuelve sinuoso y complicado. Sientes ganas de detenerte y volver a la etapa en que era simplemente una idea, cuando todo era fácil porque simplemente no existía. Lo que debes saber es que la existencia es difícil, la realidad duele porque cualquier esfuerzo cuesta trabajo. No te detengas. Continúa caminando y algún día, esa idea vaga que tanto te llenaba te parecerá poca cosa a comparación de la realidad que tengas en tus manos.

Este era un sueño…

Este era un sueño. Un sueño chiquito, no muy grande. Le gustaba jugar y viajar de cabeza en cabeza. Salía en la noche para que no lo reconocieran, aunque a veces, se aparecía de día. Eso sí, los que lo veían de día se volvían locos. Era como si no estuvieran presentes. Estaban, pero no…

Vivimos rodeados de sueños

Por lo pronto yo estoy en un problema, porque tengo una idea en la cabeza que está en su tiempo exacto y ahora no me la puedo quitar. No me queda más que hacerla realidad… y eso va a estar complicado, pero no hay de otra, es parte de la vida, y la vida sigue…