Mientras pensemos que valemos lo que aparentamos, iremos mal

Mientras pensemos que valemos lo que aparentamos, iremos mal

Hay un valor que cada vez se aprecia menos. Hablo de la humildad. Sobretodo en el mundo laboral. Cuando entrevistas a un aplicante para un puesto, todo se trata de venderse a sí mismo. Todo lo que ha hecho en su vida lo consiguió él solo. Nadie lo ayudó. Si fue un trabajo en equipo, por supuesto que él era el líder. Los problemas que ha tenido, siempre se han resuelto gracias a sus excelentes habilidades interpersonales. Su peor defecto es que «es muy perfeccionista». Y así podríamos seguir.