Demasiados ‘hombres buenos’

El mundo de hoy necesita santos, ya tiene demasiados hombres buenos

En este lunes de pensamiento me acordé de esta frase. La encontré pegada en un pizarrón de corcho. Ese pizarrón estaba afuera de una capilla. Esa capilla era la de un centro de rehabilitación infantil. Algo tuvo que me llamó la atención. No era bonita, ni estaba escrita muy grande. Tal vez fue el lugar y el momento donde la vi lo que impactó. Desde entonces no se me ha olvidado.