Mi ida a ver Argo

Bueno, el punto es que debo confesar que tengo un problema: por lo general, cuando voy al cine —a menos de que haga un esfuerzo sobrehumano— me duermo los primeros 20 minutos de la película. Esto es un problema. Los trailers los veo sin complicación y cuando empieza la película, al minuto, estoy con los ojos cerrados y soñando en lavarme la cabeza con Corn Flakes.