Un mundo de hadas

¿Qué no sabes que todo mundo tiene su propio mundo de hadas?
En mi mundo de hadas, todos pueden volar con solo desearlo. No hay prohibiciones ni límites para lo que una persona puede conseguir. En mi mundo, todos saben divertirse con las cosas más simples, sin necesidad de complicarse la vida para poder reír un poco. En mi mundo, no hay despedidas o distancias, sino que todos convivimos en un infinito muy compacto. En mi mundo, la creatividad es creación, todo se vuelve realidad con solo imaginarlo. En mi mundo, no tengo que enfrentar al tráfico, al tiempo o al aburrimiento. En mi mundo, puedo ser niño cada vez que lo deseo. Así es mi mundo y cada vez crece más. Es un mundo mejor, sin duda. Pero lo mejor de ese mundo, es que se puede volver realidad, y algún día lo será.

El poder de una idea

Todos los sueños comienzan con una idea vaga pero lo suficientemente fuerte para visualizarla, emocionarte, llenarte de entusiasmo y ponerte en pie. Conforme caminas hacia ellos, la claridad disminuye, el camino se vuelve sinuoso y complicado. Sientes ganas de detenerte y volver a la etapa en que era simplemente una idea, cuando todo era fácil porque simplemente no existía. Lo que debes saber es que la existencia es difícil, la realidad duele porque cualquier esfuerzo cuesta trabajo. No te detengas. Continúa caminando y algún día, esa idea vaga que tanto te llenaba te parecerá poca cosa a comparación de la realidad que tengas en tus manos.

Cuando las cosas se complican

Hace poco platicaba con un amigo. Él decidió cambiar totalmente de estilo de vida para irse a seguir su sueño. Un sueño que había tenido desde hace ya muchísimo tiempo. Hace poco, me comentó que le estaba costando un poco esto de seguir su sueño. Me vino a la mente un pensamiento: ¿Qué pasaría si todos los que siguen sus sueños los abandonaran cuando las cosas se complican?

Un sueño que te roba el sueño

Siempre me ha gustado hablar de los sueños y de lo que son capaces de mover. No por nada, uno de los discursos más famosos de la historia es aquel de Martin Luther King, que repetía: «I have a dream». A pesar de que es un concepto con el que estoy muy familiarizado, tengo que confesar que nunca había tenido un sueño. No quiere decir que nunca hubiera soñado, simplemente, nunca había tenido un sueño.

Tu sueño más grande

Me gusta pensar en lo que Walt Disney sentía en el momento de construit Disneyland. Todo mundo dice que no dejaba de pensar en su parque de diversiones ni un minuto. Era su más grande sueño de muchos que había tenido y, por un momento, pudo no haberlo conseguido. Muchas veces nosotros tenemos sueños, estamos ilusionados con una idea. Pero para que esos sueños e ideas se conviertan en realidad hay varios ingredientes que tienen que conjuntarse y que prácticamente tienen que ver solamente con nosotros.