Tres metas a la semana

Dicen que cuando llegó el nuevo director general a la empresa donde trabajo, regañó a todo mundo por tener un concepto distinto del tiempo. La frase que él repetía era: «¡Mi mundo es semanal! ¡El mundo de la gente es semanal!». Desde que llegó, la empresa trabaja en una base semanal, no mensual. Los cortes de caja, los proyectos, salarios y calendarios se hacen por semana, no por mes. Un día, en una plática que estaba dando, dijo: “Si algo no lo has hecho en dos semanas, no lo vas a hacer nunca”. Me gustó mucho la visión, porque además de todo, es cierta.

Haz una pausa

Estés en donde estés, haz una pausa. Mira a tu alrededor. Simplemente siéntate y relájate, deja que el tiempo pase lento, estás vivo, felicidades.

¿Qué tan rápido se te va el tiempo?

Cuando te das cuenta, el tiempo ya se fue y no vuelve. La infancia se esfuma, la juventud pasa rápido y la madurez no es para siempre. Vive, respira, disfruta, trabaja pero sobre todo ama. El amor es lo que hace la diferencia entre la rutina diaria y las experiencias únicas e irrepetibles. No siempre…

Ahogarse en un vaso de agua

A veces nos agotamos de no conseguir lo que queremos, nos preocupamos por cosas que ya están perdidas y nos ahogamos en el vaso de agua de nuestro propio tiempo.