Y la vida sigue…

Quiero decirte algo, te lo digo a ti, pero también me lo digo a mí mismo: A ti, que crees que todo el mundo parece estar en tu contra, que solamente te topas con complicación tras complicación. A ti que crees que Dios no tiene otra tarea más que hacerte la vida de cuadritos, te…

De algo estoy seguro… nuestras acciones repercuten en la vida de otros

¿Te sientes solo? Busca alguien que necesite una llamada y habla con él. ¿Te sientes insignificante? Busca alguien olvidado por el mundo y ayúdalo. ¿Te sientes triste? Bromea con un amigo. ¿Te sientes fracasado? Enséñale a alguien a hacer algo en lo que eres experto. Estos momentos de intercambio es cuando nos sentimos realmente vivos, porque lo poco que parece que somos, representa mucho para otra persona.

Todo es incierto en esta pandemia, ¿qué no lo era siempre?

Todo lo que presumimos que tenemos, se nos ha dado de alguna u otra manera. Todo lo que hacemos puede acabar en un instante. Las reacciones y comportamientos de las otras personas están fuera de nuestro control. Nuestra vida misma está fuera de nuestro control.

Errores de continuidad

Digamos que la sociedad actual nos empuja a contar nuestra vida de una forma continua. A todos nos gusta escuchar historias que tenga un sentido perfecto, que no estén dividas por nada (tal vez por eso, cada vez más gente prefiere ver los contenidos de la TV sin comerciales).

Volver a escribir, pensar y vivir

Me he cuestionado qué es lo que debemos hacer, ¿malabarear la vida como viene? o ¿hacerla como nosotros queremos? Creo que nunca caerá la moneda en una sola cara, sino que girará constantemente hasta el final de los días. Cualquiera de las dos opciones queda incompleta, medio vacía o medio llena.

No desperdicies la oportunidad

Naciste con la posibilidad de cambiar vidas, no la desperdicies

Esta frase la encontré rondando por internet. Lo sé, me he quejado de estas frases anónimas. Pero esta en especial me llamó la atención, así que hice mi propio diseño (con eso ya mejoró considerablemente, créanme).

Me gustó por dos razones. La primera es que me recordó al último mensaje de Oprah Winfrey en su programa. Mencionó esta misma idea. Todos tenemos la capacidad de cambiar vidas.

El sentido de la vida

frases-005

Este lunes me estaba acordando de un día que llegué al cuarto de un amigo que tenía un sillón. No cualquiera, era una especie de camastro de playa pero mucho más moderno. No servía para sentarse sino para acostarse. El diseño era muy padre. «Es muy bueno para acostarse a pensar», fue lo que me dijo. Claro, ya vivimos tan ocupados, que a veces se nos olvida dejar de hacer todo para pensar e interiorizar en nosotros mismos.

¿Por qué, Miedo?

¿Por qué, Miedo?

¿Por qué eres un verdugo de lo que todavía no ha nacido?

¿Por qué asesinas los anhelos y los sueños sin darles, al menos, el placer del intento?

¿Por qué ahogas todo aquello que desea salir a flote solo por dejarte atrás?

Imbécil y más que imbécil

Imbécil por aceptar que el mundo se cambia en tus ratos libres Imbécil por pensar que otros reaccionarían igual que tú Imbécil por confiar en exceso en ti mismo Imbécil por esperar a que todo llegue fácil Imbécil por aspirar a dejar una huella en los demás Imbécil por tomar una misión tan personal y…

El poder de una idea

Todos los sueños comienzan con una idea vaga pero lo suficientemente fuerte para visualizarla, emocionarte, llenarte de entusiasmo y ponerte en pie. Conforme caminas hacia ellos, la claridad disminuye, el camino se vuelve sinuoso y complicado. Sientes ganas de detenerte y volver a la etapa en que era simplemente una idea, cuando todo era fácil porque simplemente no existía. Lo que debes saber es que la existencia es difícil, la realidad duele porque cualquier esfuerzo cuesta trabajo. No te detengas. Continúa caminando y algún día, esa idea vaga que tanto te llenaba te parecerá poca cosa a comparación de la realidad que tengas en tus manos.

Solo por hoy

Algún día será nuestro último y más vale apurarnos a cambiar, a ser mejores. No es fácil, a veces no tenemos el control de todos nuestros comportamientos. En eso consiste la lucha contra nosotros mismos para poder salir y encontrar a los demás. Esto duele, porque es más normal que estemos acostumbrados a hacer algo por nosotros mismos que por los demás. No queremos olvidarnos de nosotros, no queremos amar naturalmente… queremos que nos amen. Pero todo lo que vale cuesta. Juan XXIII traduce esta lucha de un modo muy sencillo, que si lo siguieramos cada día con el slogan “Solo por hoy”

La pastillita del fin

La cosa iba más o menos así: «Es que… ¿cuál es la necesidad de pasar un momento de la vida de viejo con achaques y sufriendo? Uno debería ponerle un freno al dolor. Es más, debería de haber una pastillita para que cuando uno ya no sea útil, se pueda dormir, como los perritos. Ojalá que cuando a mí me llegue la hora, todo ya funcione así».

A veces no veo a la gente a los ojos

Admito una cosa, a veces no me gusta ver a la gente a los ojos. Sí, lo sé: lección 1 de Comunicación. No sé por qué me pasa. Supongo que hay veces no estoy dispuesto a tener comunicación y menos, una comunicación profunda con alguien. Parece ridículo que un comunicólogo, en ocasiones, no tome este paso primordial.

“Celebrando” a la muerte

Creo que no es tan malo tener presente a la muerte a lo largo de nuestra vida. Finalmente, la única verdad que podemos asegurar al 100% es que vamos a morir. Esta fiesta tan mexicana, nos recuerda esta realidad y acorta la distancia entre los muertos y los vivos. No quiere decir que me crea lo que dice la tradición. Más bien, me gusta pensar que no estamos tan lejos de los muertos ni de la muerte como pensamos.

¿Cómo va el 2012?

¿Cuántas personas habrán mantenido sus propósitos de año nuevo? ¿Cuántos ya se habrán resigando? ¿Cuántos estarán deprimidos por haber fallado en el cumplimiento? Es probable que gran parte de la gente. Yo por mi lado no hice propósitos, pero sí hice una especie de bucket list, sólo que en lugar de cumplirla antes de morir, la tengo que cumplir antes de que acabe el 2012 (o para los que creen lo de los Mayas, antes de que se acabe el mundo).