Una semana con el Apple Watch

Apple Watch

Personalmente, le doy un 9 de calificación al Apple Watch, es un producto excelente para ser su primera generación. Sin embargo, todavía puede mejorar y mucho. Sin duda, veremos un gran cambio cuando llegue al actualización del sistema operativo en Octubre, pero sin duda mejorará mucho con la siguiente versión.

¡Intensamente genial!

De entrada, la idea puede verse un poco simple. pero ahí entra la gran capacidad de Pixar de contar historias para convertir una idea tan simple en un emocionante viaje por las emociones, los valores, la imaginación, los sueños, el subconsciente y la memoria. Es una obra maestra, fuera de este mundo e intensamente genial. No se la pueden perder en el cine. Vale la pena totalmente.

Errores de continuidad

Digamos que la sociedad actual nos empuja a contar nuestra vida de una forma continua. A todos nos gusta escuchar historias que tenga un sentido perfecto, que no estén dividas por nada (tal vez por eso, cada vez más gente prefiere ver los contenidos de la TV sin comerciales).

Volver a escribir, pensar y vivir

Me he cuestionado qué es lo que debemos hacer, ¿malabarear la vida como viene? o ¿hacerla como nosotros queremos? Creo que nunca caerá la moneda en una sola cara, sino que girará constantemente hasta el final de los días. Cualquiera de las dos opciones queda incompleta, medio vacía o medio llena.

¿Qué sería de la vida si no tuviéramos el valor de intentar algo?

¿Qué sería de la vida si no tuviéramos el valor de intentar algo?

Hay personas que tienen una vida buena, normal. Les va bien en la escuela… normal. Cuando crecen, sus trabajos son buenos, normales. Tienen una familia bonita, normal. Hasta su perro es simpático, normal. Tienen dificultades normales y alegrías normales. Todo es normal.

Cuando veo a estas personas, me doy cuenta de que lo “normal” es enemigo de lo extraordinario. Y es ahí cuando me cae el veinte de esta frase de Van Gogh. Estas personas son normales porque no se atreven a saltar al vacío, porque no se atreven a hacer nada. Tienen sueños, igual que todos los demás, incluso más grandes, pero nunca se han puesto en acción para volverlos realidad.